Publicado: 16/09/2026
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¿Les ha pasado alguna vez que iban caminando por la calle y un aroma concreto les transportó de repente al pasado? ¿El olor de la hierba recién cortada les recordó su infancia? ¿O percibieron el aroma del mar o de especias orientales y recordaron inmediatamente sus vacaciones de verano? ¿Y qué hay del característico aroma de la vainilla y la canela? ¿Invierno, Navidad? Antes de que puedan identificar el aroma, su sentido del olfato les transporta instantáneamente a otro momento y hace aflorar sus recuerdos y las emociones asociadas a este aroma.

Cada día percibimos el mundo que nos rodea a través de nuestros sentidos. Pero ¿sabían que el sentido del olfato, a diferencia del oído, la vista y otros sentidos, no pasa por el filtro lógico del cerebro?
A principios del siglo XX, los estudios demostraron que los estímulos olfativos se dirigen directamente al sistema límbico, la parte del cerebro responsable de la memoria, los instintos y las emociones.

Aunque la vista, el tacto, el oído y el gusto siguen una ruta similar, antes de llegar a su destino pasan por el tálamo (filtro lógico). El olfato gana la carrera de los sentidos y, por eso, un aroma puede calmarnos, alegrarnos o animarnos muchas veces antes de que seamos capaces de decir de qué aroma concreto se trata. Pueden leer más sobre cómo funciona exactamente en artículos especializados, por ejemplo, aquí
El mismo aroma puede despertar recuerdos y emociones completamente diferentes en cada uno de nosotros. Sin embargo, algunas asociaciones entre determinados aromas y emociones son bastante similares para la mayoría de las personas. Estos conocimientos también son aprovechados por la aromaterapia, que busca favorecer el bienestar psicológico y físico mediante la conexión entre aromas y emociones.

Cuando utilizamos un perfume, no lo hacemos solo por los demás. Sí, por supuesto, queremos oler bien cuando estamos con otras personas, pero, sobre todo, lo utilizamos para nosotros mismos.
Es un ritual consciente para nuestra personalidad y nuestra mente. El anclaje psicológico es una técnica terapéutica que ayuda a encontrar la calma..
En el mundo de los aromas y los perfumes podemos utilizarla de forma muy eficaz:
Por la mañana, utilizo un perfume que haya elegido.
De forma consciente y concentrada, lo asocio a una sensación, por ejemplo, de calma y armonía.
El cerebro lo memoriza.
Cada día refuerzo esta asociación mediante la repetición.
Con el tiempo, basta con percibir el aroma o aplicar una sola pulverización para que el cerebro reciba inmediatamente la señal adecuada: «Todo está bien, estoy tranquilo/a y me siento en equilibrio».

Consejo ESSENS: ¿Quieren conectar con una sensación de confianza en sí mismos? ¿O necesitan un impulso de energía y vitalidad? Prueben el «anclaje olfativo» con varios perfumes y asocien cada uno de ellos a una sensación diferente.
Su memoria está preparada para guardar las esencias aromáticas más bonitas. Si quieren aprovechar la psicología de las fragancias cada día, exploren los lujosos parfumes ESSENS y asocien cada uno de ellos a sensaciones de felicidad, confianza en sí mismos o incluso a un recuerdo, como el de su madre o un amigo. Después, disfruten de cada gota de felicidad y de las sensaciones agradables que les aporten sus nuevos aromas favoritos.
ESSENS les desea un «anclaje olfativo» divertido y agradable.
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