Publicado: 25/02/2026
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La osteoporosis es una enfermedad a menudo denominada «el ladrón silencioso de los huesos» y se encuentra entre las patologías crónicas más frecuentes del sistema óseo. Afecta principalmente a las mujeres después de la menopausia y a las personas mayores; sin embargo, el riesgo tampoco excluye a los hombres ni a los jóvenes. El principal peligro radica en que una persona puede no saber que la padece y no sentir ningún síntoma, hasta el momento en que se produce una fractura. Uno de los factores más importantes en la prevención de la osteoporosis es un aporte suficiente de vitamina D.
La vitamina D no es solo «otra vitamina». Se trata de una sustancia con actividad hormonal que influye directamente en el metabolismo del calcio y en la salud de todo el sistema óseo.
Sin un nivel adecuado de vitamina D, el cuerpo no puede absorber eficazmente el calcio de los alimentos. Incluso si una persona consume suficiente calcio, sin vitamina D los huesos no se enriquecen de forma significativa. La vitamina D, en esencia, «abre la puerta» para que el calcio pase al torrente sanguíneo.
Los huesos correctamente mineralizados son fuertes y resistentes. La vitamina D favorece la fijación del calcio en el tejido óseo, lo cual es fundamental para prevenir la pérdida de masa ósea.
Un nivel bajo de vitamina D provoca un aumento en la producción de la hormona paratiroidea (PTH - hormona peptídica), que libera calcio de los huesos para equilibrar su concentración en la sangre. A largo plazo, niveles elevados de PTH pueden acelerar la pérdida de densidad ósea.
No obstante, para determinar con precisión una deficiencia es siempre necesario realizar un análisis de los niveles de vitamina D en sangre.

La dosis exacta siempre debe determinarla un médico, pero las recomendaciones generales suelen situarse en los siguientes rangos:
Estas dosis más elevadas suelen ser recomendadas por los médicos especialmente en los meses de invierno. Pueden consultar el resumen de las directrices oficiales europeas aquí.
La fuente más importante es el sol. Con solo 10 – 20 minutos de exposición solar (rostro, manos y antebrazos) varias veces por semana se puede cubrir una gran parte de la necesidad diaria. Sin embargo, en invierno surge un problema: la falta de luz solar puede provocar una disminución significativa de los niveles de vitamina D.
Las fuentes naturales son relativamente limitadas:

La suplementación con vitamina D es especialmente práctica en los meses de invierno o en períodos con escasa exposición solar. Los complementos alimenticios ESSENS ofrecen fuentes de vitamina D de alta calidad y con muy buena absorción.
Vitassens Vitamin D Elite –– complemento de calidad para el uso diario
Este complemento alimenticio está diseñado para proporcionar al organismo una cantidad óptima de vitamina D en una forma práctica y de fácil aprovechamiento.

Advertencias: los complementos alimenticios no sustituyen una dieta variada ni un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria recomendada. Consultar siempre con su médico antes de tomarlo, especialmente si padecen alguna enfermedad o están tomando medicamentos.
Un aporte suficiente de vitamina D es una inversión en salud, a largo plazo sin importar la edad, y especialmente en el período en que nuestros huesos comienzan a debilitarse. ESSENS está aquí para ayudarles no solo a complementar esta vitamina fundamental, sino también a ofrecerles muchas otras opciones para su vitalidad y bienestar.
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